Valeria DeCostello
New York
Dex y yo arañábamos la cúspide del placer, mientras sus embestidas me llenaban plenamente, él sabía cómo hacerme feliz y amaba eso de mi esposo. Dex tuvo un inicio suave y después aceleramos el ritmo juntos, acoplándonos completamente y así le entregué todos mis orgasmos de esa noche...