EXTRA.
POV: LEANNA.
Sus besos eran dulces como la miel y eso me hacía odiarla aún más; la odiaba porque por su culpa ahora me sentía feliz.
―Leanna, cariño, vuelve a la cama ―su voz de ángel seductor me sacó de mis cavilaciones.
Me di la vuelta para dejar de ver la ciudad...