Leonard se acercó a nosotros, el momento fue bastante tenso, no sabía que diría y comencé a sentir miedo...hasta que dijo…
- ¡Felicidades hijo! -Abrazó a Arthur y luego se giró hacia a mi y extendió los brazos- ¡Felicidades Leah, bienvenida nuevamente, un hijo es una bendición!
- Gracias, señor así es...