Marília no tenía otra alternativa y decidió preguntarle, incluso sin querer mirar a sus ojos. Negarse a eso le daría el gusto de saber que su presencia la estaba afectando y mucho.
— Y entonces, señor, ¿qué va a pedir? — Ella estiró la mano entregándole el menú, Vinícius pasó su...