Marília corrió a su habitación llorando compulsivamente y su desesperación la dejó sin aliento. No podía soportar más tanta persecución y no saber por qué su corazón vacilaba cuando solo debía sentir odio por él.
Marília
¿De nuevo quiere atormentarme con su presencia y si yo saliera de esa ciudad? ¿Será que...