Esther tomó uno de las copas que le ofrecía un camarero y le dio un largo trago, tenía la boca seca.
— ¿Cómo crees que lo hice? — preguntó Leonel y Esther no supo qué contestar, por suerte Carlo le habló al oído.
— Parece que bien, conozco a esa mujer, es...