Decir que sentía miedo era minimizar el sentimiento, la realidad era que tenía terror. Mauricio acababa de transformarse en una persona diferente, sus ojos desquiciados y exigentes no dejaban de taladrarla por completo.
—No te atrevas a mentir —su voz sonaba a pura amenaza.
—Mauricio, por favor. Detente —habló Adeline...