—Estuve llamándote toda la tarde. ¿Dónde estabas?—interrogó una voz femenina al hombre que acababa de cruzar la puerta de entrada.
—¡Estoy en casa!—anunció Anthony con sarcasmo, extendiendo los brazos en forma de saludo.
—¿Y acaso debería felicitarte por eso?—se mofó la mujer, acercándose para percibir su aroma impregnado a alcohol—. ¿Estuviste tomando?
—¿En...