—¿Por qué no puedo verla antes de que ingrese a pabellón?—insistí comenzando a molestarme—. Ya he estado en pabellón antes. Puedo incluso estar allí, lo sabes.
Intenté razones, intenté rogar, incluso intenté dar lastima y Hayden seguía diciendo que no. No podía ver a Amelia sino hasta después de la operación...