Aquella mañana Aurora caminaba por los pasillos de su universidad; después de un par de placenteros días conociendo a Massimo en plenitud sobre la cama, finalmente era el momento de regresar a su rutinaria vida.
—Me alegra mucho tenerla de vuelta, señorita Bianco, aunque quizás debo comenzar a llamarla señora Bensiali....