—Un gusto conocerlo, señor Hancock. — Aurora respondió a secas, desconfiando por completo de aquella situación que estaba pasando.
Julio sonrió, notando la desconfianza de Aurora Bianco; aquella no solo era una mujer hermosa, también era muy inteligente y podría incluso asegurar que perspicaz.
—Le dejaré mi tarjeta, usted me dirá sus...