—Hay algo que tengo que decirte…Aurora… — dijo Massimo mirando a su esposa a los ojos, luego de haber hecho el amor una vez más aquella noche.
Aurora sonrió, y acariciando la mejilla de su esposo, negó.
—Hablaremos mañana cariño…creo que, por esta noche, ya he consumido incluso mi energía de reserva…...