En la mansión Bensiali, todos avanzaban hacia la casa donde solía descansar la servidumbre.
—Aurora. — la llamó Massimo y ella volteó a verlo como si no tuviera idea de qué estaba haciendo ahí de pie.
Virma y Vicenzo estaban de pie tras ellos.
Los ojos de verde y preciosa esmeralda de la...