—Cuanto tiempo sin verte, sobrino. Dime, ¿Cómo está mi hermana? — le cuestionó Brunella a Akira, mirándolo despectivamente.
Akira sonrió de medio lado. — Ella está bien, aunque preocupada por usted, tía, después de todo, la gente normal cuando muere, no vuelve a levantarse del pozo en donde se quedan pudriéndose....