Llegaron y ya los estaban esperando en el aeropuerto, subieron a su Audi A3 Sportback y fueron a la residencia que tenía Lucciano.
- Bienvenido señor. - Saludó Digna, el ama de llaves.
- ¡Hola Digna! La señorita es mi prometida, Luggina Pierre.
- Un gusto señorita Pierre.
- Hola, Digna.
Digna la miró con...