— Digna, dime qué eso no es verdad, que esa perra no está viva.
— Mi niña, lo está, tiene cuatro mocosos, y espera otro.
Dayanara de la Torre estaba más que furiosa al enterarse de que Luggina seguía con vida y con cuatro hijos.
— ¡Lucciano será mío! Y esa mustia ni...