Narra Alondra Ferreyra
David, se quedó mirándome un poco enojado, lo que a mí me valió literalmente en ese momento. Yo no quería ni estar cerca de él, ni de nadie. Caminé dejándolo, ahí parado en la calle y seguí caminando a pasos rápidos. Saqué otro cigarro de mi cangurera y...