Narra Alondra Ferreyra
Al día siguiente, fui despertada tiernamente por mi David, él me estaba dando tiernos besos y yo, encantada los recibía. Amaba eso de él, esa forma hermosa, única y dulce en la que él me despertaba y me motivaba a que abriera mis ojos, al nuevo día.
–Mi consentida,...