Narra Alondra Ferreyra Pérez
Así nos deshicimos poco a poco de la ropa prenda por prenda en la oscura habitación, dónde sólo nos iluminaba la luz de la luna colándose por la ventana que daba a la calle.
David siguió acariciándome con ternura, explorando cada rincón de mí cuerpo cubriéndome de besos,...