Narra Alondra Ferreyra
Carmen, se notaba que seguía preocupada por mí, trataba de evitar el decirme algo o preguntarme algo, lo podía leer en sus ojos y finalmente lo hizo, pues no pudo contener más su inquietud, porque creo que era necesario para ella comprender muchas cosas.
–Alondra hija, sé que no...