—No he parado de hablar de ti. Deben de dolerte los oídos —dice Richi. «¡No, no precisamente los oídos!»—. Estaba comentándole al señor Marcus D’monte que eres mi mejor autora y él piensa que estoy alardeando.
¿Maucus D’monte? Ah, el otro socio de la editorial Richi. Aún no lo conozco.
—Mi...