—¡Joder! ¿Es que quieres que acabe en un manicomio, Addison? —Se peina el pelo con los dedos y
alza la vista al cielo—. ¿Estás jugando conmigo? Porque es lo último que necesito, señorita. Acabo
de asimilar que no estás embarazada, ¿y ahora resulta que sí lo estás?
—Siempre lo he estado.
Deja caer la...