—Entonces ¿es oficial? —pregunta tan contenta como si no hubiera oído mi orden.
—¿El qué? —inquiero al tiempo que me siento en la silla que hay frente a él.
—El bebé —dice señalando con un gesto mi vientre—. Que no vas a deshacerte de él.
—¡Lucas! —susurro atónita mirando a las mesas de...