Termina de lavarse los dientes, se echa agua en la cara, se agarra al borde del lavabo y respira hondo unas cuantas veces. Me preparo para la tormenta, pero no estalla. Pasa por mi lado y gira al dormitorio.
Lo sigo como una desesperada.
—¿Adónde vas? —pregunto a sus espaldas conforme...