Tengo tanto que contarle... Aunque su situación me preocupa.
—¿Qué pasa contigo y con Derek?
Deja de reírse en el acto.
—Nada.
Pongo los ojos en blanco y suspiro de manera exagerada.
—Claro. Nada.
—Oye, ¿qué te vas a poner para a la superfiesta? —Está claro que quiere cambiar de tema. Gruño para...