«¿Qué estoy diciendo?»
Se gira de nuevo y apenas me da tiempo a soltarlo de la cintura cuando me baja del mueble y me deja en el suelo. Me petrifica con una mirada furiosa, me agarra de los brazos y me sacude ligeramente.
—¡Addison, no digas tonterías!
—¡Lo siento! —exclamo...