—¡Te lo he dicho mil veces! No lo llames, no vayas a su casa. ¡Te dije que iba a venir Mark! —exclama gesticulando como un enajenado mental—. ¡Métete en el puto coche!
A Jackson se le escapa una risita disimulada y le doy un latigazo con la mirada. Está muy...