—Creo que será mejor que muevas el auto de Addison, Nina —le aconseja Nick con diplomacia. Ni siquiera ha derramado una gota de sudor.
—Ah, vale —responde, ajena por completo a la situación.
Nick se aparta y me observa de arriba abajo.
—¿Y tus zapatos? —pregunta con el ceño fruncido. Los ojos se...